SE HABLA MUCHO DE EYACULACIÓN PRECOZ, PERO ¿CÓMO AFECTA REALMENTE A LAS MUJERES?

Cuando se acude a terapia por eyaculación precoz, la visita suele tener como meta alargar el tiempo entre la penetración y la eyaculación.  

Este objetivo, casi siempre, viene acompañado con la intención de otorgar un orgasmo satisfactorio a la pareja. Pero, ¿funciona esto así?


Si buscamos en literatura de eyaculación precoz, consultando manuales recopilatorios sobre el tema encontramos lo siguiente (Koldo Seco, 2009):

“El 85 % de las mujeres consideran que alargar la duración entre la penetración y la eyaculación, no modifica en absoluto su orgasmo.”
“Sólo un 4% atribuye su anorgasmia a la pronta eyaculación de la pareja, mientras  que el 87% lo atribuye a otros motivos.”

“Las investigaciones apuntan que la duración de la cópula no influye en el orgasmo femenino.”


Tomando estos datos, parece que, en general, la eyaculación precoz afecta bastante poco a la sexualidad de la mujer; entonces, ¿dónde está el problema?, ¿cómo ha llegado este término a ser un adjetivo tan peyorativo para la “hombría”?, y ¿dónde nos situamos exactamente cuando hablamos de hombría?
Pero más interesante todavía, es verlo desde el otro punto de vista: el femenino. Nos hemos acostumbrado a ver en medios de comunicación y publicidad a chicas “muy sensuales, muy jóvenes, muy dispuestas” que  se sienten “muy, muy desdichadas” porque les falta “el pene erecto”, o mejor “su pene erecto”.
¿Cuál es el mensaje implícito que se da? ¿Qué nos venden en la publicidad? ¿El que la sexualidad de la mujer depende de las competencias, habilidades y destrezas de sus parejas? ¿Es entonces la sexualidad de la mujer una flauta que pita o no pita, en función del flautista? ¿Necesita la mujer un experto para quedarse satisfecha? Obviamente, claro que no.

Sin embargo, cuando se habla de eyaculación precoz, se vende una insatisfacción femenina, donde el placer de la mujer pasa por un pene erecto y duradero, y si este conejito no dura y dura, presupone un descalabro femenino a la “meta” orgásmica. Pero como hemos visto, esta falsa imagen no resiste el contraste con la realidad: la eyaculación precoz apenas está relacionada con la insatisfacción sexual femenina.
Pensemos en una hipotética pareja con problemas de eyaculación precoz. Lo primero que sería interesante valorar es si esta preocupación es compartida.

En los casos donde esta preocupación se comparte, ¿qué responde la pareja?, ¿qué concepto tiene la mujer de la eyaculación precoz y cómo lo expresa?, ¿cómo está establecida la relación sexual, explícitamente, implícitamente? Al final el problema de la eyaculación precoz dependerá de la concepción del problema dentro de la relación sexual.  Lo cierto es que si el significado y alcance de la eyaculación precoz se discutiera y analizara en pareja, probablemente se llegaría a consulta con una demanda distinta.
Otras veces, esta preocupación no es compartida, y los datos también explican el por qué: a veces, cuando se trata la eyaculación precoz en pareja, la mujer no sólo disiente, sino que además se encuentra satisfecha. Aunque reconozca que él “esté relativamente agobiado con el tema”.

Y efectivamente, la preocupación está ahí, y el hombre afirma que su tiempo de eyaculación es ahora sistemáticamente más corto comparado con el tiempo que tardaba anteriormente. Afirmaciones como “pero siempre he aguantado más”, “no sé qué me pasa últimamente, que me he vuelto eyaculador precoz”, “no lo puedo evitar”,…, expresan una pesada carga con un alto porcentaje de culpa.

Este hecho es, sin embargo, algo relativamente frecuente en momentos puntuales o continuos de estrés, saturación de trabajo, problemas de pareja, familiares, personales,… Pero lo cierto es que esto no se comenta precisamente en el vestuario del gimnasio, ni se analiza la exagerada importancia que estamos otorgando a este inconveniente, ni se ven otras vías alternativas en la relación.
En definitiva, es cierto que este hecho afecta negativamente en la relación de pareja y provoca frustración, abatimiento, pérdida de autoestima o incluso depresión. Pero si somos capaces de irnos a las causas, antes de querer atajar el síntoma, con mucha probabilidad esta insatisfacción sexual sería fácilmente reversible, y quedaría como un mero indicador psicobiológico de las fluctuaciones de la vida.

Lo importante es analizar y buscar qué está detrás de esta ansiedad. Entender cómo diferentes factores facilitan y/o mantienen el problema. Por ejemplo, cuando se da mucha importancia al control (“no lo puedo evitar”, “tengo que conseguir que sea como antes”), el individuo pone en marcha unos recursos para “controlar”, que suelen provocar el efecto contrario.
Por eso es importante dimensionar el concepto de eyaculación precoz en un ámbito más amplio, dentro de la pareja, entender además su dimensión sociocultural, su dimensión psicobiológica y, ¿por qué no?, su función como un síntoma y no como un diagnóstico principal.

Invitamos pues a la pareja, a quitar la etiqueta de “eyaculador precoz”, a reflexionar sobre las consecuencias del problema y a buscar asesoramiento para enfocar problemas y soluciones dentro de un mayor abanico de posibilidades, y en el marco de una sexualidad positiva sin convertir el orgasmo con penetración en tótem del placer.


Autora: Raquel Valdazo, Psicóloga Especialista en Terapia Sexual y Terapia de Pareja. E-mail: rvaldazo@cop.es; Tfno.: 633311168.

3 comentarios:

  1. Me ha encantado este post de ver el problema de la eyaculación precoz desde el punto de vista femenino. Lo importante es no agobiarse y no hacer del tema un problema porque es cuando nos afecta como pareja.. hay que seguir siempre los consejos de los expertos y no alterarse por la primera vez que nos pase :)

    Un saludo y gracias por la información!

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    1. Muchas gracias Martina, me alegro mucho de que el post te haya aportado. Efectivamente, es importante no agobiarse y no generalizar por momentos puntuales. El que el tema se pueda hablar y discutir en pareja es muy importante. Además, en pareja el problema no es ni de uno ni de otro, es de la pareja, y por eso la mejor forma de solucionarlo es, precisamente, en pareja. En mi opinión, sólo en caso de que deje de ser algo puntual, o que suponga una preocupación para alguno de los miembros de la pareja, sería aconsejable un apoyo profesional. Un saludo y gracias a ti.

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  2. Excelente tu artículo.
    Personalmente considero que como mujer, esta deberia darle todo el apoyo a su pareja para Combatir la eyaculación precoz.
    Vamos, es un problema de ambos y no por eso uno debe hacerse de lado, es interesante toda la información de tu artículo y creo que lo compartiré.

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