COMO RANAS EN AGUA CALIENTE

Peter Senge publica esta fábula en La quinta disciplina. Sobre el fenómeno de adaptación vs. sobreadaptación.

Si echamos una rana en una olla con agua muy caliente, esta salta inmediatamente hacia fuera y consigue escapar.




En cambio, si tenemos una ranita en un estanque experimental con agua fría o a temperatura ambiente  ésta se queda tan tranquila.

Pero si a continuación empezamos a calentar el agua del estanque poco a poco, día a día, décima a décima, la rana no reacciona sino que se va acomodando a la temperatura hasta que pierde el sentido y, finalmente, muere achicharrada.

Esta fábula habla de algo que realmente nos ocurre como seres humano, tanto individualmente, como en grupos y cualquier tipo de organización que nos atribuyamos: religiosa, étnica, social, política: tendemos a acomodarnos en lo conocido, en la zona de confort, y llegamos a no ver, o incluso hasta a negar que, permanecer ahí limita nuestras posibilidades, valores, principios, nuestra felicidad o incluso, hasta nuestra propia supervivencia.
Tendría algo que ver contigo, por ejemplo:
Permanecer con tu pareja tras muchos, muchos años de convivencia, sí, de insufrible convivencia, a pesar de que después de esos años, no compartes ya casi nada, no te gusta ya casi nada y ya no te diriges a tu pareja más que para lo necesario o para confrontar. Además hoy no queda ni medio sueño para compartir, ni intereses e inquietudes. Realmente no reconoces a tu pareja y no te reconoces donde estás. Pero parece ser que, al menos, no estás solo. (O eso es lo que dicen)

Permanecer en un empleo a pesar de que te limite en tus posibilidades, aprendizaje, promoción o satisfacción. Probablemente, hace años, tú nunca hubieras aceptado un empleo con esas características. Sin embargo hoy te aferras a él, como a un clavo ardiendo, a pesar de que eres muy consciente de todas estas limitaciones. También te sorprendes pensando, a la vez, en la suerte enorme que tienes.
Insistir en hacer lo que has hecho hasta el día anterior, a pesar de ves cómo no te ha funcionado, de que eres consciente que no te funciona y de saber, en el fondo de tu ser, que tampoco te va a funcionar. Pues ahí sigues tú, a pesar de ver, saber, conocer y ser consciente. 
Ahí sigues pues, en la comodidad de lo incómodo.


Has pensado alguna ver ¿Por qué te ocurre esto? Porque fíjate bien, que la rana no sale, muy favorecida, de esta fábula.


Autora: Raquel Valdazo. Psicóloga ámbito clínico. Colegiada M-22413. Email: rvaldazo@cop.es; Tfno.: 633311168.

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